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Gloria Fuertes

Retrato de Gloria Fuertes


Ian Lugo. Retrato de Gloria Fuertes (CC BY-SA)





Paula Alemany. Retrato de Gloria Fuertes (CC BY-SA)



Retrato gráfico de Gloria Fuertes
Paula Alemany. Retrato gráfico de Gloria Fuertes (CC BY-SA)

Gloria Fuertes García nació en Madrid el 28 de Julio de 1917. Concretamente en Lavapiés, un barrio madrileño.

Su padre era bedel y su madre costurera y sirvienta. Sus padres no estaban de acuerdo con que ella escribiera, pero eso no hizo que dejara de hacerlo, incluso dejándolo ella misma por escrito. “Cuando mi madre me veía con un libro, me pegaba. Nadie de mi familia me dijo nunca "escribe, hija, escribe, que lo haces bien...". Nadie. No tengo nada que agradecer a mi familia. Pero cuando se quiere una cosa, aunque tu familia no te ayude, se consigue. Sí vales de verdad y quieres algo con todas tus ganas, sales adelante seguro”.

Ella misma hizo un poema autobiográfico, en este se describe como poeta y castiza, enamoradiza y fumadora empedernida, soltera y solitaria, religiosa y lesbiana, pacifista y feminista.

Viajó a Nueva York para impartir clases de literatura española en la universidad, siendo esta la primera vez que pisaba una. Asistió al instituto de educación profesional de la mujer, obteniendo los diplomas de Taquigrafía, Mecanografía y Puericultura. Cuando su madre murió, ella empezó a trabajar en talleres metalúrgicos, cosa que compaginaba con la escritura de sus poemas. Un año después publicó sus primeros versos en una revista infantil y dio sus primeros recitales en la radio. En 1951 fundó el grupo femenino de “Versos con Faldas” que durante dos años fue muy activo en Madrid.

Ella era poeta desde muy pequeña, teniendo un talento excepcional, comenzando a escribir desde los 5 años y publicando su primer poema, “Niñez, Juventud, Vejez” a los 14. También aparte de la poesía era aficionada a los deportes. Tenía muy claro su futuro como escritora, por eso empezó publicar poemas tan pronto.

Finalmente ella murió el 27 de noviembre de 1998, debido a un cáncer de pulmón. Dejó su herencia al orfanato Jesús Silva.



Rodrigo Barrera Piñero. Retrato de Gloria Fuertes (CC BY-SA)




Gloria Fuertes fue concebida en Madrid, en la zona de Lavapiés, el 28 de julio de 1917, en una familia sin pretensiones. Su madre era una trabajadora de agujas y su padre portero en el Catastro, más tarde en la Institución Gota de Leche, finalmente en un pequeño castillo en la calle Zurbano, donde se mudaron en 1932.

Aprendió en una escuela de monjas y a los catorce años su madre la alistó en el Instituto de Educación Profesional de la Mujer, en la calle Pinar.

En 1932, su madre falleció y la joven Gloria comenzó a trabajar en una planta como contadora. En 1935, distribuyó sus primeras estrofas y comenzó a formar equipo en Radio Madrid ofreciendo presentaciones en verso hasta 1958. Además, fue correctora de pruebas de la Revista Infantil "Maravillas", donde distribuyó semana a semana cuentos, risas y versos para jóvenes, hasta 1953, y en la revista femenina "Señoritas". Fue solo el inicio de su dedicación al auditorio infantil en Madrid.

Su elegante trabajo obtiene un reconocimiento más prominente de su combinación con el Postismo, conducido por Carlos Edmundo de Ory. Hizo equipo en las revistas Postismo y Cerbatana, junto a Ory, Chicharro y Sernesi. 

En 1950 distribuyó "Overlooked Island" y, en paralelo, se dedicó a Adelaida Lasantas para ofrecer lecturas y presentaciones para bares y bistros en Madrid. Ese año equivalente estableció la revista Arquero junto a Antonio Gala.

En 1955 comenzó sus investigaciones de biblioteconomía e inglés en el Instituto Internacional. Compuso la principal biblioteca móvil de jóvenes para comunidades. De 1958 a 1961, trabajó como custodio en el Instituto Internacional.

En 1961 se le otorgó una beca Fullbright para Literatura Española, y estudió con ella en Bucknell, Mary Baldwin y Bryn Mawr, en los Estados Unidos.

En 1965 ganó el Premio Guipúzcoa por el verso con "Ni tiro, ni veneno, ni navaja". En 1966, Premio Lazarillo con Cangura para todo. En 1972 recibió una subvención de la creación en marzo, y desde ese momento descubrió cómo dedicarse exclusivamente a la creación.

Desde los años setenta se unió a diferentes programas de televisión para jóvenes.

Falleció el 27 de noviembre de 1998.

Enlace al proyecto "Aprender con las mujeres": 

Poemas


Paula Alemany. Gloria Fuertes, Poemas (CC BY-SA)



Introducción

Gloria Fuertes García fue una poetisa madrileña que nació el 28 de Julio de 1917 y murió el 27 de Noviembre de 1998, debido a un cáncer de pulmón. Empezando a escribir a una edad muy temprana, ha acabado siendo una de las principales voces de la poesía femenina de la segunda década del siglo pasado.

Vamos a leer un libro de poemas en el que la mayoría tienen que ver con la denuncia de la guerra y la desigualdad entre pobres y ricos, hombres y mujeres, no solo en el momento cuando vivió, sino en la actualidad.  Además, al ser una antología (es decir, un libro recopilatorio), hay una gran diversidad de temas.

Todavía hay gente que al viento le llama céfiro,

y hay quien a lo cursi lo llama poesía,

y a la Poesía, locura.

Todavía hay quien canta a la luna.

A los arrabales de la luna,

a los ríos de leche de la luna;

pero todavía hay gente que se asusta,

se asusta cuando una mujer se pone las botas 

para pisar mejor el barro,

se asustan porque somos listos,

porque Dios está con nosotros;

ven que nos quemamos y no comprenden las llamas; 

porque componemos canciones previsoras

y al avisar gritamos;

porque en nuestros versos

no hablamos de lo que siempre se habló en los versos: 

las olas, la boca, los pájaros.

¿Quién dice que en nuestros versos no hay pájaros? 

¿Qué son estos gritos si no aves heridas?

¡Los poetas amamos a la sangre!

A la sangre encerrada en la botella del cuerpo,

no a la sangre derramada por los campos,

ni a la sangre derramada por los celos,

por los jueces,

por los guerreros;

amamos a la sangre derramada en el cuerpo,

a la sangre feliz que ríe por las venas,

a la sangre que baila cuando damos un beso. 

Cantamos al amor.

A lo fresco.

A lo puro.




En retaguardia

Hago poco o no hago nada. 

La gente se está matando 

mientras yo escribo sentada. 

Bien nutrida, mal amada.

Hago poco o no hago nada, 

coso y curo mis balazos 

bien herida, mal amada.

Me duele lo de los otros

pero no puedo hacer nada 

porque el dolor de mi cuerpo 

me tiene paralizada.

Compañero, camarada,

yo también sufro injusticia 

por amor encarcelada.

No me merezco ser líder, 

lucho cómoda, sentada.

Hago poco o no hago nada.

Cambio vendas,

me preocupo de mi herida, 

hay mucho plomo en mis alas, 

no puedo volar al monte,

—¡por si llama!—.

Dejadme sola en la sala. 

Dejadme cumplir condena,

—bastante tengo desgracia, 

la gente se está matando 

mientras escribo sentada—, 

bien herida, mal amada.

No perdamos el tiempo

Si el mar es infinito y tiene redes,

si su música sale de la ola,

si el alba es roja y el ocaso verde,

si la rosa se abre y perfuma la casa,

si el amor va y me besa y me deja temblando…

¿Qué importancia tiene todo eso,

mientras haya en mi barrio una mesa sin patas, 

un niño sin zapatos o un contable tosiendo, 

un banquete de cáscaras,

un concierto de perros,

una ópera de sarna?

Debemos inquietarnos por curar las simientes, 

por vendar corazones y escribir el poema

que a todos nos contagie.

Y crear esa frase que abrace todo el mundo; 

los poetas debiéramos arrancar las espadas, 

inventar más colores y escribir padrenuestros. 

Ir dejando las risas en la boca del túnel

y no decir lo íntimo, sino cantar al coro;

no cantar a la luna, no cantar a la novia,

no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.

Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,

gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo

debajo de las latas con lo puesto y aullando

y madres que a sus hijos no peinan a diario,

y padres que madrugan y no van al teatro.

Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso; 

cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.

Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;

ser buzo una semana, visitar los asilos,

las cárceles, las ruinas; jugar con los párvulos, 

danzar en las leproserías.



Carta

Queridos pobres:

Recibí todas vuestras cartas,

las que no me habéis escrito llegaron,

por el aire que viene de las casas baratas,

por el aire que viene de la fábrica,

por el aire que viene de la mina,

elegidos ciudadanos sencillos, sé todo lo que os pasa.

Los que tenéis oficios,

los que pisáis andamio,

los que con la herramienta os herís a lo tonto,

los que andáis por el agua de Valencia,

los que hacéis el arroz o los garbanzos,

los que dormís de día y por la noche

en la barca a recogernos el pescado.

Recibí vuestras cartas labradores,

vendimiadores recibí vuestros salmos

y pescadores también vuestras noticias,

sé todo lo que hacéis y lo que os pasa siento,

quedo enterada de que algunos jornales han subido

y aún no os llega;

y os llega como sé el agua al cuello,

y la voz nunca os llega a no ser mía,

pero os llega el trabajo a la mañana

y la salud al cuerpo

y el hijo otra vez, enhorabuena.

Yo no puedo de lo que me decís haceros nada.

Tan sólo recordaros ya que el hombre de libros está en ello, 

que os dibuja mis pobres, que os entiende,

que se quiere ocupar de todo eso, que me decís

en vuestras cartas.




Conclusión

¿De qué forma se representa en el texto la mentalidad dominante en su época?

La mentalidad de la época se puede ver cuando describe el mundo social en el que vivía. Se puede ver que hay una tristeza y un caos en general, ya que acaban de salir de una guerra.

Hay poemas como el de las flacas mujeres, en el que se habla de cómo era la vida de las mujeres en aquella época, quejándose con frases como “Las flacas mujeres de los metalúrgicos siguen pariendo en casa o en el tranvía”. Se quiere quejar de la mala forma de vida que soportaban, no solo por ser mujeres, sino también por ser pobres.





Rodrigo A. Barrera Piñero, Ian Lugo, Carmen Franco, María Martín, Belén Gutiérrez, Luna Rodríguez. Lectura de Gloria Fuertes, Glorierías (CC BY-SA)

Introducción  

Gloria Fuertes García nació el 28 de julio de 1917 y murió el 27 de noviembre de 1998. Fue una poeta española y autora de literatura infantil, vinculada al primer movimiento literario español después de la Guerra Civil, la Generación de los 50 o el postismo. Se hizo particularmente conocida en España en los años 70, después de sus colaboraciones en programas de televisión para niños; en su trabajo, defendió la igualdad entre hombres y mujeres, el pacifismo y la lucha por el medio ambiente. Con el centenario de su nacimiento en 2017, el reconocimiento de su papel en la poesía española en su conjunto durante el siglo 20 ha aumentado enormemente. Ella nació y murió en Madrid, España.

Glorierías

Glorierías (para que os enteréis) es una bibliografía con poemas. Gloria desde sus primeros libros escribe poemas breves, con la clara intención de decir más con menos, de exprimir al máximo el poema. Claramente no podía ser menos. Esta edición la preparó ella pero no salió hasta después de su muerte en 1998. Le dio el título (Glorierías) como versión personal de las conocidas Greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Aparte de eso tiene más que ver con los ideales que presentaba la autora en cuanto a la vida y la muerte.

Tango

El aburrimiento es una enfermedad contagiosa

El primer poema es un pensamiento que trata de avisar de que no nos rodeemos de gente aburrida.

Valencia

...Y pasa lo que pasa

porque no sabemos lo que pasa.

Si supiéramos lo que pasa

no pasaría lo que pasa.

El segundo poema juega con la palabra pasa de tal manera para una reflexión. 

Suerte

Suerte lo que se dice suerte

es quien tiene alguien que le dice:

"Si tú me dices ven lo dejo todo".

El tercer poema pretende transmitir que no hay suerte mayor que el tener a alguien que sabes que dejaría todo por ti. 

El prócer a su vástago

Cuando te conocí 

esa noche sentí

que ya no soy mía.

El cuarto  poema trata de una mujer que afirma que en cuanto conoció a alguien ella perdió su libertad y voto. Supongo que hace referencia a cuando antes los hombres controlaban todo en la pareja.

Guerra

1200 metros por segundo recorre una bala,

y el ruido del disparo suena a odio.

El quinto poema trata de de lo rápido y fácil que se puede quitar una vida ya que ella vivió en sus carnes cosas muy fuertes como la guerra civil.

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