Las raíces de la libertad o la dependencia
Los nombres señalados con asterisco corresponden a los retratos fotográficos o plásticos del collage (de izquierda a derecha y de arriba a abajo):
Gertrudis Gómez de Avellaneda ("Tula", Santa María de Puerto Príncipe, Cuba, 1814 - Madrid, 1873), Dos mujeres (1842-43). Publicada en cuatro tomos (1, 2, 3, 4) por la BVMC. Ficha en Islíada. Estudio crítico de María Ángeles Ayala. Portal en la BVMC. Novela protagonizada por dos mujeres burguesas, Luisa y Catalina, de quienes conocemos su historia de formación y el proceso psicológico y social que conduce al suicidio de la mujer libre.
Matilde Cherner ("Rafael Luna", Salamanca, 1833 - Madrid, 1880), María Magdalena: estudio social (1880). Disponible en la BDH. Edición crítica de Laura Rivas Arranz. Novela construida sobre el testimonio ficticio en 1.º persona de la protagonista, durante sus últimos de vida, cuando reconstruye su experiencia de vida para denunciar la crueldad social que la condujo a la miseria, la condenó a la prostitución y le impidió salir de ella.
Emilia Pardo Bazán (La Coruña, 1851 - Madrid, 1921), La Tribuna (1883). Disponible en la BVMC. Estudio crítico por Francisca González Arias. Novela de formación de una mujer trabajadora, cigarrera en la fábrica de Tabacos, quien aprende a leer y se singulariza participando de las esperanzas de la I República, el movimiento obrero y el debate político. No pierde su autonomía aunque un señorito de clase media la engañe, justamente al contrario de las ilusiones auspiciadas por los folletines de la época.
Concha Espina (Santander, 1869 - Madrid, 1955), La esfinge maragata (1914). Disponible en textos.info. Catálogo de la exposición sobre la obra (2015), organizada por el Ayuntamiento de Astorga. Novela de aprendizaje protagonizada por la joven Florinda/Mariflores Salvatores, que vuelve a la aldea originaria de su padre, en plena comarca maragata. Además de conocer el modo de vida, los sacrificios y las injusticias de la cultura patriarcal, se enfrenta a la decisión de asumir el reto o huir.
Encarnación Aragoneses Urquijo, "Elena Fortún" (Madrid - exilio - Madrid, 1886-1952). Biografía literaria en Gibralfaro. Autora de la saga de "Celia", que representa el proceso de aprendizaje de una niña rebelde y libertaria en la España esperanzada de la República, pero también la recaída en estereotipos tradicionales, como consecuencia de la necesidad de sobrevivir. Sus dos novelas más maduras y autónomas quedaron inéditas hasta décadas más tarde: Celia en la revolución (1943-1987-2016, reseñas en Babar, El País y Udilibros) narra el paso de la adolescencia a la madurez de la protagonista, mientras lucha por su vida y la de sus hermanos en el contexto de una España torturada por la violencia incivil. La novela autobiográfica Oscuro sendero (2016, ambas recuperadas por Marisol Dorao, reseña en Lyceum Club Femenino) reconstruye la educación sentimental de una mujer liberal que se rebela contra una heterosexualidad impuesta y busca sentido a su orientación homosexual. Biografía en la RAH.
Rosa Chacel (Valladolid, 1898 - Madrid, 1994), Memorias de Leticia Valle (1945), novela en la que se narra, por medio de una autobiografía ficticia, el desafío de la protagonista contra las figuras de autoridad patriarcal, sean hombres o mujeres, a quienes se opone por una rebeldía instintiva, que demuestra su coherencia interna por las agresiones que sufre hasta la violencia (¿física, sexual?) en el último episodio. También son novelas de aprendizaje, profundas y reflexivas, la biografía de la amante y maltratada esposa de Espronceda, Teresa (1941); y Barrio de Maravillas (1976, ediciones revisadas hasta 1993), en la que el proceso de formación ocurre desde distintas perspectivas, por el juego fluido y cambiante con el punto de vista desde Isabel a Elena, las adolescentes protagonistas; de ambas a doña Laura, vecina y directora de su escuela.
*Elisabeth Mulder (Barcelona, 1904 - 1987), La historia de Java (1935). Reseña de Aroa Rabadán en Exlibris. Biografía en la RAH. Estudio de su obra por María del Mar Mañas. Novela poética y simbólica de aprendizaje, que narra en forma de fábula y fantasía popular la historia de emancipación de una gata/mujer, escapada del destino doméstico para hacerse cargo de su vida y vivir en libertad.
Luisa Carnés (Madrid, 1905 - Ciudad de México, 1964), Tea Rooms. Mujeres obreras (1934). Reseña de Marta Sanz en El País (2016). Estudio crítico de Raquel Arias. La autora clasifica su obra como novela-reportaje, mientras que la crítica la sitúa en la novela social de vanguardia, por su dominio del lenguaje, su poder metafórico y cinematográfico. Pero también es capaz de ofrecer, como un caleidoscopio, la historia de aprendizaje de su protagonista en el retablo: Matilde, la mujer obrera dotada de conciencia.
*Mercè Rodoreda (Barcelona, 1908 - Gerona, 1983), La plaça del Diamant (1962). Una de las novelas más influyentes del siglo XX, narra la historia interior y social de Natalia, la "Colometa", una joven de clase trabajadora que despierta a la vida sexual, se enamora y forma una familia en el contexto de la Guerra Civil y la posguerra, soportando condiciones durísimas, hasta el límite del suicidio y su recuperación final.
*Carmen Kurtz (Barcelona, 1911 - 1999), Duermen bajo las aguas (1954). La protagonista, Pilar, narra en primera persona su proceso de experiencia desde la infancia hasta la vida adulta, en permanente contradicción entre la educación liberal que recibe en su familia de origen anglosajón, su personalidad abierta y filantrópica, y el papel proyectado sobre las mujeres por el entorno social a lo largo de su vida, sea para enclaustrarla, sea para arrastrarla al caos.
*Dolores Medio (Oviedo, 1911 - 1996), Diario de una maestra (1961). La autora se apoya en su memoria personal y participa de la memoria colectiva para narrar, en forma de diario, tres periodos de transformación y aprendizaje (República, Guerra Civil y posguerra) en la vida de Irene Gal, maestra de formación liberal e institucionista, que mantiene su compromiso de por vida con el cambio pedagógico como fermento del cambio social en el mundo rural de Asturias.
*Teresa Pàmies (Balaguer, 1919 - Granada, 2012), Quan érem Capitans (1974, Premio Joan Estelrich). Una mezcla de memorias, apología pro vita sua y novela de formación, en la que se narra el aprendizaje de una "capitana" adolescente en los años de la Guerra Civil, miembro de la dirección de la JSUC, a la que se encomienda la comunicación de la Aliança de la Dona Jove. Gracias a su sinceridad, a través de sus contradicciones se transparentan los efectos destructivos del stalinismo sobre la conciencia de los jóvenes comunistas que participaron como fáctotums en la represión contra la disidencia trotskista. En los episodios finales asoman experiencias límite, como el viaje por Estados Unidos para recabar apoyos a una guerra perdida, teniendo por compañera a la hija del asesinado José Robles Pazos; o el trayecto espeluznante de Barcelona a la frontera francesa y el exilio.
*Elena Quiroga (Santander, 1921 - La Coruña, 1995). Tristura (1960, Premio de la Crítica) y Escribo tu nombre (1965, Premio Rómulo Gallegos) narran la infancia y la pubertad de Tadea, quien hace memoria de su vida desde una voz adulta que se funde con la propia autora, por el contenido experiencial y autobiográfico de la historia narrada. La protagonista comienza plegándose a las imposiciones de la educación en "el convento": un colegio católico de niñas. Pero se rebela contra la demonización de la mujer en su entorno familiar, por contraste con los primos varones; aunque se demuestra que ambos géneros eran, de distinto modo, víctimas de una sociedad represiva. El deseo de libertad de la protagonista, como en las mejores novelas de formación, confluye con un proceso de liberación colectiva: los años de la República.
*Carmen Laforet (Barcelona, 1921 - Majadahonda, 2004). En la segunda fila se muestran varias fotos de su álbum biográfico. Nada (1944, Premio Nadal en 1945 y Premio Fastenrath en 1948; adaptada al cine por Edgar Neville, 1947) y La isla y los demonios (1952) narran el proceso de aprendizaje en orden inverso: primero durante la juventud universitaria de Andrea, recién llegada a Barcelona para estudiar Filosofía y Letras, después de la Guerra, cuando descubre sus efectos sobre la desmoralización de su propia familia y se afirma como individuo; continuando por el relato de su adolescencia en Canarias, durante la Guerra, mientras fortalece su ánimo y enciende la sed de supervivencia en un clima familiar enrarecido. Mejor que la etiqueta de "chica rara", su enorme éxito se debe a la rebeldía contra los estereotipos y las expectativas asociadas a uno u otro género, así como a la juventud que no se siente responsable de la Guerra.
*Ana María Matute (Barcelona, 1925 - 2014). En la foto aparece junto a su hijo Juan Pablo jugando con marionetas. Primera memoria (1959, Premio Nadal), Los soldados lloran noche (1963, Premio Fastenrath) y La trampa (1969) forman un tríptico ("Los mercaderes") que recorre la historia de la adolescente Matía y sus familiares durante la Guerra Civil, pasando por el martirio de su amigo Manuel y la joven Marta al final de la guerra, hasta la vivencia del exilio y un complejo retorno de Matía a la sociedad todavía sometida bajo la Dictadura. La primera novela se narra en primera persona, desde los ojos escrutadores de Matía, huérfana y rebelde, en busca de referentes en el mundo isleño de Mallorca, en compañía y en conflicto con su primo Borja, tempranamente endurecido por la violencia ambiental; y en connivencia con su amigo Manuel, a quien ama por ser distinto, pero con quien comparte la vergüenza de ser huérfanos, pertenecer al bando de los vencidos y estar sometidos a la ley de los vencedores. La segunda narra el proceso de afirmación personal del joven Manuel, quien elige un martirio aparentemente absurdo, unido a la redención de Marta a través de la muerte, en lugar de asumir el papel de rico heredero que le reservaba el destino. La tercera cuenta desde distintas perspectivas el regreso de Matía, la historia de su familia en la posguerra y el exilio, y el distinto modo en que experimentan la vuelta a la patria esas tres generaciones: el padre republicano, Franc, la propia Matía y su hijo Bear. Se cruzan entonces con las vidas de Mario y de Isa: el primero pretende darle sentido a su existencia por medio de la venganza, mientras que la joven Isa se deja arrastrar por esa fuerza ciega.
*Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925 - Madrid, 2000), Entre visillos (1957, Premio Nadal; convertida en serie por el director Miguel Picazo y la guionista Esmeralda Adam para RTVE, 1974). Por su estructura compleja y su intensa recreación de las relaciones sociales, es una novela de formación que contiene distintas historias de aprendizaje cruzadas con diferentes conflictos y soluciones: las vivencias de Pablo, el extraño que aterriza en una ciudad provinciana, reconstruye en primera persona la trama de la colmena y acaba marchándose de un país opresivo; el diario de Natalia, alumna de Pablo, la más joven de tres hermanas (Mercedes, Julia y ella), quien añade veracidad a las críticas contra el convencionalismo con una mirada espontánea; la sorprendente resignación de Elvira, formada en una familia liberal, a un matrimonio de conveniencia; la decisión de emanciparse tomada por Julia, quien escapa finalmente del ambiente provinciano para hacer su vida con mayor riesgo en la capital.
Concha Alós (Valencia, 1926 - Barcelona, 2011). La novela Los enanos (1962) se llevó el Premio Planeta, aunque Plaza y Janés reclamó su publicación, después de haberla tenido enlatada durante un año, por miedo a la censura. Fue adaptada en forma de serie por TVE con el título La caída (1974). A semejanza de Entre visillos, la narración en tercera persona alterna con el diario de la protagonista, María. La diferencia fundamental es la intención abiertamente crítica de la narración contra el sistema social en su conjunto (como La Colmena, pero con una perspectiva de género radicalmente feminista, inclusiva y antirracista), mientras retrata las vidas precarias de hombres y mujeres de distintas edades en una pensión de Barcelona: el boxeador Mohatá, que tiene que aceptar el papel de perdedor para impulsar la carrera de otros púgiles, hasta que prefiere vender su cuerpo; el señor Alfredo, judío de Tánger y su esposa doña Cleo, bailarina de cabaret, que abandonaron la ciudad marroquí tras su independencia de España y sobreviven malvendiendo lo poco que salvaron de su anterior vida acomodada; la planchadora Sabina, huida de su pueblo y dispuesta a prosperar, aunque sea como esclava sexual. Los dueños de la pensión exprimen a sus inquilinos desde una situación de poder político: Eloísa representa al capitalismo que maximiza el beneficio ahorrando en comida, mientras que su marido Joaquín es un ex combatiente fascista, cómplice de la extorsión diaria; su hijo Francisco es un niño educado en la crueldad. María Robles Martorell, la protagonista, es la joven hermana de un cura, que se enamoró de un hombre casado, en una sociedad donde ambas mujeres (casada, soltera) pierden en el juego patriarcal. Tuvo que huir de Mallorca para abortar y sobrevive cuidando a la infancia de familias burguesas, eses hijes que no podrá criar como madre. Finalmente, se ve obligada a dejar la pensión, a causa de las deudas. "Somos ratas que no pueden escapar de la negra cloaca para mirar la luz".
*Ana María Moix (Barcelona, 1947 - 2014). Foto de conjunto con Ana María Matute y Esther Tusquets. Julia (1968, publicada en 1970, corregida en 1991) es una novela de autoanálisis psicológico, que ahonda en el hastío sentido por una joven universitaria, en pleno fragor de las luchas estudiantiles. Comienza por el final, guiada por el afán de encontrar las raíces de su desencanto. Reconstruye los capítulos de su vida y detecta con detalle los sentimientos de autoodio que le ha transmitido una madre sometida a la hipocresía religiosa e incapaz de transmitirle amor; un padre distante y contradictorio que ha caído en "la trampa del arenal", en vez de seguir los pasos de "don Julio", el abuelo anarquista y violentamente rebelde contra el bando vencedor. Se fija en sí misma como una niña de seis años, vulnerable e inerme frente a la falta de amor, a la que no puede rescatar de su soledad, hasta concluir en un intento de suicidio por rebeldía contra el absurdo. Puede interpretarse como un grito de rebeldía contra el franquismo desde el exilio interior.
*Ana María Matute, Carmen Martín Gaite y Josefina Rodríguez ("Josefina Aldecoa"). Foto de grupo.
*Josefina Rodríguez, "Josefina Aldecoa" (La Robla, León, 1926 - Mazcuerras, Cantabria, 2011). Historia de una maestra (1990), Mujeres de negro (1994) y La fuerza del destino (1997) es una trilogía de novelas dedicadas a reconstruir la memoria colectiva de varias generaciones en el siglo XX: Gabriela, maestra republicana y exiliada, quien protagoniza y relata en primera persona la primera y la tercera novela, comenzando por su nacimiento con el inicio del siglo en una comarca rural, pasando por su formación como maestra, el compromiso social durante su misión laica a Guinea como educadora y la participación directa en el proyecto pedagógico de la República, destinada a ejercer en los pueblos mineros de Asturias; su hija Juana, que asume la narración autobiográfica de la segunda novela, desde el comienzo de la Guerra Civil y el asesinato de su padre Ezequiel, también maestro, el relato de su exilio en México y su crianza en la Hacienda del nuevo marido de su madre, Octavio, hasta que regresa a España para estudiar en la Universidad y mezclarse con la juventud rebelde contra el régimen franquista; aunque en La fuerza del destino se ofrecen guiños acerca de las conversaciones entre madre e hija en varias etapas de sus vidas, de donde podría deducirse el legado de la materia narrativa. La trilogía concluye con la vuelta de Gabriela a España, solamente para incubar sus recuerdos y seguir la estela de su nieto Miguel, ávido de cambiar el mundo como reportero gráfico, hasta que la anciana solitaria muere coincidiendo con la victoria de la izquierda en las elecciones de 1982, a la que critica sutilmente por subordinar el proyecto cultural y educativo a la economía. Cada una de las tres novelas narra una historia de aprendizaje autónoma, aunque los personajes sean los mismos: en la primera, la adquisición de una conciencia ética y el permanente ejercicio de la empatía por la joven maestra; en la segunda, la insatisfacción constante de la niña y la joven exiliada contra los estereotipos que limitan su libertad y frenan su esperanza: el luto de las "mujeres de negro", tanto en España como en México; en la tercera, la lucha interior de la anciana por descubrir el sentido último de su vida y proyectarse en diálogo con las dos generaciones siguientes. Esas tres causas de aprendizaje personal se convierten en cauces del aprendizaje colectivo.